La arqueóloga Paula García-Medrano, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) participa en un estudio internacional publicado en la revista
Journal of Human Evolution, que reconstruye las estrategias tecnológicas de los grupos humanos que ocuparon el yacimiento de Notarchirico, situado cerca de Venosa, en la región de Basilicata (sur de Italia), hace aproximadamente entre 695.000 y 610.000 años. Los resultados muestran que estas poblaciones mantuvieron unas formas de fabricar herramientas notablemente estables durante casi 100.000 años, pese a los cambios climáticos y ambientales.
Notarchirico constituye uno de los pocos enclaves europeos que conservan una secuencia arqueológica extensa y bien datada de este periodo. Sus diferentes niveles permiten seguir las sucesivas ocupaciones a lo largo de tres estadios isotópicos marinos (MIS 17, 16 y 15), correspondientes a dos periodos interglaciares separados por una fase glacial, y analizar cómo respondieron estos grupos humanos a las transformaciones de su entorno.
Una de las principales novedades de esta investigación es la integración de los materiales recuperados durante las excavaciones históricas dirigidas por Marcello Piperno entre 1980 y 1995 con los procedentes de las nuevas campañas, iniciadas en 2016 bajo la dirección de Marie-Hélène Moncel, del Museo Nacional de Historia Natural de París. Esta aproximación ha permitido estudiar de forma conjunta unos 2.100 restos líticos de 13 niveles arqueológicos, desde núcleos y lascas hasta cantos tallados y bifaces, y comparar las estrategias de fabricación de herramientas a lo largo de toda la secuencia.
Para ello, el equipo internacional ha combinado el análisis tecnológico de los útiles con el estudio de las materias primas, métodos estadísticos y técnicas de morfometría geométrica tridimensional, que permiten examinar las variaciones en la forma de las herramientas y su grado de elaboración.
Una tecnología estable con innovaciones puntuales
Los resultados indican que los grupos humanos aprovecharon principalmente materias primas locales, especialmente sílex y caliza, seleccionadas según su tamaño, forma y calidad. Los pequeños nódulos de sílex se utilizaron para obtener lascas mediante secuencias de talla generalmente breves, mientras que los cantos de caliza permitieron elaborar instrumentos de mayor tamaño. “Aunque se observan diferencias entre los niveles en las dimensiones de las piezas, los tipos de herramientas y las estrategias de aprovechamiento de la piedra, estas variaciones no reflejan una evolución tecnológica lineal ni la sustitución de unas tradiciones por otras”, comenta Paula García Medrano.
Entre las innovaciones más destacadas figura la presencia esporádica de bifaces, herramientas talladas por ambas caras que representan una de las manifestaciones características del Achelense europeo. Aunque son relativamente escasos, demuestran que aquellos grupos poseían los conocimientos necesarios para controlar el volumen de la piedra y fabricar instrumentos más elaborados cuando disponían de materiales adecuados.
Ocupaciones recurrentes en un entorno cambiante
El estudio también relaciona las estrategias tecnológicas con las condiciones ambientales. El paisaje de Notarchirico combinó zonas arboladas, espacios abiertos y ambientes lacustres, cuya extensión varió con las oscilaciones climáticas. En este entorno vivieron grandes mamíferos, como elefantes, rinocerontes, ciervos e hipopótamos, cuyos restos también forman parte del registro fósil.
Las huellas de uso identificadas en algunas herramientas indican su empleo en actividades relacionadas con el procesamiento de madera, plantas y tejidos animales. Asimismo, la distribución de los materiales y las evidencias de reutilización de determinadas piezas apuntan a ocupaciones recurrentes, probablemente de corta duración, vinculadas a la búsqueda de recursos y al tránsito por el territorio.
Los investigadores concluyen que las diferencias entre los conjuntos arqueológicos se explican mejor por la disponibilidad de materias primas, las actividades desarrolladas y la intensidad de las ocupaciones que por cambios culturales profundos. En conjunto, Notarchirico ofrece una perspectiva excepcional de la capacidad de adaptación de las poblaciones humanas del sur de Europa, que mantuvieron unas estrategias tecnológicas eficaces a lo largo de miles de años y bajo condiciones climáticas diferentes.
Esta investigación se enmarca en el proyecto ERC-Adv. LATEUROPE (Grant agreement ID: 101052653), financiado por el Consejo Europeo de Investigación (ERC).