El Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), lidera el equipo internacional que acaba de publicar en la revista
Archaeological and Anthropological Sciences, un artículo sobre la compleja evolución de los neandertales en Europa, basado en el estudio de los dientes fósiles descubiertos en el yacimiento arqueológico de Payre, en el sureste de Francia, aportando nuevas claves sobre la diversidad y evolución de las poblaciones neandertales durante el Pleistoceno medio, hace aproximadamente 250.000 años.
Este trabajo, en el que también han colaborado instituciones de Francia y Australia, reevalúa nueve dientes fósiles recuperados en distintos niveles arqueológicos del yacimiento mediante técnicas avanzadas de imagen y análisis morfométrico.
“Gracias a la combinación de imágenes de microtomografía computarizada, morfometría geométrica y análisis de las proporciones de los tejidos dentales, hemos podido estudiar tanto la estructura externa como interna de los dientes de Payre con un nivel de detalle sin precedentes”, señala Laura Martín-Francés Martín de la Fuente, autora principal de la investigación.
Los resultados revelan que la evolución de los neandertales fue mucho más dinámica y diversa regionalmente, y refuerzan la creciente evidencia de que en Europa estuvo condicionada por los cambios climáticos del Pleistoceno medio, que modificaron repetidamente los paisajes y las rutas migratorias, favoreciendo tanto el aislamiento como la interacción entre poblaciones.
Variabilidad neandertal
Desde hace tiempo, los científicos debaten si las poblaciones europeas del llamado MIS 7, un periodo de hace entre 200.000 y 240.000 años, ya presentaban la anatomía característica de los neandertales “clásicos” o si todavía conservaban rasgos heredados de grupos humanos anteriores.
El nuevo estudio demuestra que los dientes de Payre comparten numerosas similitudes anatómicas con otras poblaciones del Pleistoceno medio relacionadas con el linaje neandertal, incluidos los fósiles de Biache-Saint-Vaast y Montmaurin-La Niche, en Francia, así como los de la Sima de los Huesos, de Atapuerca (Burgos). Al mismo tiempo, los investigadores han identificado una notable variabilidad interna dentro de la propia muestra de Payre.
“Esta variabilidad es uno de los aspectos más interesantes del estudio”, explica Martín-Francés. “Más que un proceso evolutivo lineal y simple, nuestra investigación apoya la idea de que la evolución neandertal estuvo marcada por poblaciones regionales conectadas, fragmentadas y, en ocasiones, aisladas durante largos periodos de tiempo”.
Revisión de los fósiles
Los investigadores también destacan la importancia de revisar fósiles descubiertos anteriormente mediante nuevas herramientas analíticas, ya que las técnicas modernas de imagen permiten obtener información mucho más detallada sobre la unión esmalte-dentina y la organización interna de los dientes, como ha ocurrido con los de Payre que ya habían sido estudiados.
“Reevaluar las colecciones históricas es fundamental”, señala Martín-Francés. “Muchos fósiles descubiertos hace décadas siguen teniendo un enorme potencial científico, especialmente ahora que las nuevas tecnologías nos permiten investigar su estructura interna con un nivel de detalle extraordinario”.
Este estudio contribuye a un esfuerzo más amplio por comprender mejor el origen y la diversificación de los neandertales en Europa. Durante la última década, los avances en paleoantropología y ADN antiguo han transformado la visión científica de la evolución humana, revelando que los neandertales no constituían una población homogénea, sino parte de una compleja red de grupos interconectados. Según los autores, los fósiles de Payre ofrecen una valiosa instantánea de este proceso evolutivo durante un periodo todavía escasamente documentado de la prehistoria europea.