En el curso 2022-2023, y de acuerdo con datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, el 92 % de los centros públicos de educación secundaria españoles contaba con entornos virtuales de aprendizaje a los que el alumnado podía acceder con dispositivos como ordenadores y tabletas. La digitalización abre un sinfín de oportunidades en las aulas, ligadas a la adquisición de nuevas competencias y habilidades que responden a los retos del siglo xxi, pero conlleva una reconfiguración de las formas de aprender a la que es necesario prestar atención.
Un estudio impulsado por la Universitat Oberta de Catalunya(UOC) analiza esta realidad poniendo la experiencia docente en el centro. Recoge el testimonio de treinta profesores y profesoras de educación secundaria en Cataluña para profundizar en cómo está influyendo el uso intensivo de plataformas digitales en la atención, la lectura, la escritura y la autonomía del alumnado.
El estudio ha sido realizado por Jordi Solé y Raúl Navarro, investigadores del Laboratorio de Educación Social (LES) y profesores de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, junto a la profesora Marta Venceslao Pueyo, de la Universidad de Barcelona, y se recoge en el artículo en abierto "¿Aprender con pantallas? Voces del profesorado ante los efectos de la plataformización en la educación secundaria". Los resultados muestran una percepción mayoritariamente crítica y apuntan a transformaciones profundas en los procesos de aprendizaje.
Evaluar el impacto de lo digital en la ESO
"La motivación principal para realizar este estudio fue repensar críticamente qué significa hoy aprender con pantallas en la educación secundaria", comenta Raúl Navarro, coautor del artículo. "Observamos que la digitalización se ha implantado de forma acelerada, impulsada por políticas institucionales y por la presión del sector tecnológico, pero sin atender suficientemente a sus efectos reales en el aprendizaje. Además, detectamos que la experiencia del profesorado, pese a ser central en estos procesos, suele quedar desplazada del debate público, dominado por discursos tecnooptimistas. Nuestro estudio surge precisamente de la voluntad de situar la voz y la experiencia docente en el centro del análisis".
De acuerdo con los autores, las plataformas digitales no son herramientas neutras: reorganizan los tiempos escolares, las prácticas pedagógicas y las propias formas de aprender. De ahí la necesidad de evaluar su impacto en la educación secundaria, una etapa crucial en el desarrollo y en el aprendizaje del alumnado, y de hacerlo mediante entrevistas al profesorado.
El artículo busca también ampliar y matizar los resultados obtenidos por estudios previos que han analizado el impacto de las plataformas digitales sobre la organización de la escuela. El artículo se enmarca en el proyecto de investigación "Imaginarios sociotécnicos en educación: redes políticas de gobernanza y soberanía digital" (Socio TechED), financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
Las consecuencias de aprender con pantallas
Los resultados de la investigación asocian la plataformización digital con la fragmentación del conocimiento del alumnado, la alteración de sus condiciones sociocognitivas, la modificación de los tiempos propios del aprendizaje y el desplazamiento del esfuerzo hacia tecnologías como la inteligencia artificial (IA).
"Según el profesorado entrevistado, las plataformas favorecen dinámicas de lectura superficial y fragmentada, dificultan la comprensión en profundidad y rompen la continuidad didáctica mediante tareas breves y desconectadas entre sí. También imponen ritmos acelerados y lógicas de multitarea que afectan a la concentración", explica el investigador de la UOC, adscrito al centro UOC-FuturEd.
"A ello se suma el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa, que facilita la delegación cognitiva y reduce la implicación personal del alumnado en procesos básicos como la escritura, la síntesis o la argumentación". Como consecuencia, se ha observado una pérdida de profundidad en los aprendizajes, un empobrecimiento del lenguaje escrito y una disminución de la autonomía intelectual del alumnado.
"También se cuestiona el valor formativo de muchas tareas escolares tradicionales y del modelo de evaluación vigente. Además, se observa una creciente saturación y fatiga digital, así como transformaciones en la subjetividad del alumnado, cada vez más condicionada por lógicas de inmediatez y gratificación rápida", añade Navarro. "Todo ello nos lleva a subrayar la urgencia de repensar el sentido del aprendizaje en un contexto marcado por la automatización y la economía de la atención".
Un profesorado, en su mayoría, crítico
Los resultados del estudio realizado en Cataluña muestran que la posición del profesorado entrevistado es mayoritariamente crítica, aunque no homogénea. "Predominan las preocupaciones por la fragmentación del aprendizaje, la aceleración de los ritmos escolares y la delegación cognitiva asociada al uso de la inteligencia artificial. Sin embargo, también emergen voces ambivalentes que reconocen el potencial pedagógico de las tecnologías cuando su uso es selectivo, regulado y mediado críticamente", señala Navarro.
En muchos casos, añade el investigador de la UOC, el profesorado reivindica su autonomía profesional para decidir cuándo y cómo utilizar estos recursos. Atender a la experiencia de los docentes es fundamental para evaluar el impacto de la digitalización en las aulas, ya que son quienes observan de primera mano cómo las plataformas y las tecnologías digitales influyen en la atención, el esfuerzo, la evaluación y el vínculo pedagógico.
"Frente a discursos normativos o tecnocráticos que tienden a idealizar la innovación, las voces docentes permiten visibilizar las consecuencias pedagógicas, cognitivas y simbólicas que estas transformaciones generan en la práctica cotidiana", añade Navarro. "La voz del profesorado ha sido tradicionalmente marginada en estos procesos de diseño, y nuestro objetivo es contribuir al debate público aportando evidencias empíricas sobre los efectos de la digitalización que suelen quedar fuera de las agendas políticas".
En este sentido, los investigadores de la UOC Navarro y Solé plantean profundizar en la relación entre plataformas digitales, inteligencia artificial y subjetividad educativa, así como analizar qué tipo de estudiantes produce la escuela digital, qué discursos se disputan el dominio del campo educativo y cuál es el valor de la enseñanza y el aprendizaje en la sociedad actual.
Este proyecto se enmarca en la misión de investigación La educación del futuro, y favorece el objetivo de desarrollo sostenible (ODS) de la ONU 4, de educación de calidad.
Investigación con impacto y vocación transformadora
En la UOC entendemos la investigación como una herramienta estratégica para avanzar hacia una sociedad de futuro más crítica, responsable e inconformista. Desde esta visión, desarrollamos una investigación aplicada, interdisciplinaria y conectada con los grandes retos sociales, tecnológicos y educativos.
Los más de 500 investigadores e investigadoras y los más de 50 grupos de investigación de la UOC trabajan alrededor de cinco unidades de investigación centradas en cinco misiones: educación a lo largo de la vida, tecnología ética y humana, transición digital y sostenibilidad, cultura para una sociedad crítica, y salud digital y bienestar planetario.
Además, la universidad impulsa la transferencia de conocimiento y el emprendimiento de la comunidad UOC con la plataforma Hubbik.
Más información: https://www.uoc.edu/es/investigacion