La educación musical puede convertirse en un espacio clave para comprender mejor la diversidad neurológica humana. El trabajo de María Badías, investigadora de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), propone una metodología pedagógica innovadora para fomentar la expresión emocional de estudiantes dentro del espectro autista −especialmente aquellos con síndrome de Asperger− en el contexto de la enseñanza instrumental.
El trabajo parte del enfoque de la neurodiversidad, un paradigma que entiende las diferencias neurológicas no como déficits, sino como variaciones naturales de la mente humana. Desde esta perspectiva, el autismo se interpreta como una forma particular de percibir, pensar y relacionarse con el mundo.
“Mi propuesta consiste en ayudar a los estudiantes a conectar experiencias emocionales propias —como la alegría, la tristeza o el enfado— con distintas secciones de una obra musical”, explica Badías. “De este modo, la interpretación deja de depender exclusivamente de normas abstractas y se vincula a experiencias reales del propio estudiante”, añade la investigadora.
Para desarrollar y evaluar esta propuesta, la investigación toma como referencia el trabajo de la pedagoga experta en autismo Carol Gray y utiliza entrevistas cualitativas con estudiantes, observaciones durante las clases de instrumento, y técnicas que permiten registrar las emociones en el momento en que ocurren (Experience Sampling Method). Este enfoque permite analizar cómo los estudiantes perciben, interpretan y expresan emociones mientras practican música.
Los resultados muestran que un enfoque pedagógico personalizado y basado en experiencias cotidianas puede facilitar significativamente la capacidad de expresión emocional de estudiantes dentro del espectro autista. Además, el método permite trabajar la interpretación musical sin recurrir a procesos de “normalización”, es decir, sin exigir al alumnado que oculte rasgos de su forma particular de percibir el mundo para ajustarse a expectativas sociales o educativas.
El estudio también señala que muchas de las reglas tradicionales sobre cómo interpretar música, sobre todo en contextos de preparación musical profesional, están basadas en una forma “estándar” de sentir y expresar las emociones. Esto puede dificultar el aprendizaje a estudiantes que perciben o procesan las emociones y la información de manera diferente.
Las implicaciones sociales de la investigación son relevantes. Una pedagogía musical basada en la neurodiversidad no solo puede mejorar la participación de estudiantes autistas en la educación musical, sino también ampliar la comprensión de qué significa expresar emociones a través de la música.
En este sentido, la investigación plantea que avanzar hacia una educación musical más inclusiva no consiste únicamente en adaptar a los estudiantes a las normas existentes, sino también en repensar las propias prácticas pedagógicas. “Reconocer la diversidad neurológica como parte natural de la sociedad abre nuevas posibilidades para la creatividad, la expresión artística y la justicia educativa”, concluye María Badías.
María Rosa Badías Herbera resultó finalista en la competición de divulgación científica “Tu tesis en tres minutos” de la UPM, en la categoría de Artes y Humanidades, en 2025.