La discalculia, caracterizada por déficits en el sentido numérico y en las habilidades de cálculo, afecta al 5-7 % de la población y con frecuencia persiste hasta la edad adulta. Un equipo de la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Vic - Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC) ha desarrollado y validado un juego serio digital para abordar las dificultades matemáticas de los niños de los ciclos inicial y medio de educación primaria que sufren este trastorno.
Los resultados del estudio, publicados en la revista Applied Neuropsychology: Child, muestran que el programa mejora significativamente el rendimiento matemático. Según los investigadores, se trata del primer método desarrollado en castellano y catalán para el tratamiento de la discalculia y las dificultades matemáticas que muestra eficacia con evidencia científica.
El trabajo, elaborado en el marco de un proyecto RecerCaixa, lo han liderado Josep Maria Serra Grabulosa, profesor del Departamento de Psicología Clínica y Psicobiología e investigador del Instituto de Neurociencias de la UB, y Sergi Grau, investigador de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la UVic-UCC. Ambos expertos son también los impulsores de Neurekalab, una spin-off participada por las dos universidades cuyo objetivo es desarrollar y comercializar herramientas digitales para mejorar el aprendizaje y prevenir el fracaso escolar.
Un trastorno complejo con déficits matemáticos y cognitivos
El programa desarrollado por el equipo investigador, llamado NeurekaNUM, está específicamente diseñado para evaluar e identificar al alumnado con riesgo de discalculia, así como para intervenir. Para validar su efectividad, los investigadores aplicaron el juego a un grupo de diecinueve niños de primero a tercero de primaria con discalculia del desarrollo, un trastorno que no solo comporta dificultades matemáticas, sino también déficits cognitivos en la atención, la memoria de trabajo espacial o la velocidad de procesamiento. «Es importante tener en cuenta que la discalculia del desarrollo es un trastorno específico del aprendizaje complejo, que implica múltiples funciones y habilidades cognitivas», destaca Serra Grabulosa.
Ante esta problemática, el juego trabaja diferentes dominios del procesamiento numérico y estructura las actividades en torno a tres objetivos principales: automatizar las representaciones numéricas; apoyar el desarrollo y acceso a la línea numérica mental, y entrenar las operaciones aritméticas y el razonamiento. «De esta forma cubrimos un amplio espectro del procesamiento numérico, que incluye los dominios verbal, visuoespacial, ejecutivo y de magnitud», detalla el investigador de la UB.
Cada objetivo se aborda mediante un conjunto de actividades que incorporan estímulos simbólicos, no simbólicos o combinados, cuya dificultad aumenta progresivamente en función del rendimiento diario. «En la intervención del estudio, las actividades diarias de cada niño se seleccionaban manualmente, según la precisión y velocidad obtenidas en cada tarea, pero actualmente el itinerario del juego serio se adapta a los resultados de las partidas mediante diferentes algoritmos de aprendizaje automático», explica Serra Grabulosa.
Una intervención de cuatro meses de duración
Después de cuatro meses de intervención —estructurada en cinco sesiones semanales, cada una de entre quince y veinte minutos—, los niños con discalculia mejoraron significativamente en todas las áreas, con la excepción de la transcripción de dígitos bajo dictado. En cambio, el grupo de control —que no tenía ningún trastorno y no recibió ninguna intervención— no mostró mejora alguna durante este periodo, lo que indicaría una estabilidad del rendimiento matemático a lo largo del tiempo, reforzando la idea de que las mejoras observadas en el grupo con discalculia son atribuibles a la intervención y no al simple paso del tiempo o a la maduración natural. «Estos resultados muestran la eficacia de las intervenciones tempranas e intensivas basadas en juegos serios para abordar los déficits numéricos básicos en niños con discalculia del desarrollo», subraya el investigador.
Los resultados también ponen de manifiesto las ventajas asociadas a la implementación de juegos serios en el contexto de la intervención en la discalculia. «Estos beneficios se pueden atribuir a la capacidad única de los juegos serios de integrar la participación motivacional, mecanismos de retroalimentación adaptativa y experiencias de aprendizaje contextualizadas, elementos especialmente relevantes para abordar los perfiles cognitivos y conductuales de los niños con este trastorno», destacan los autores.
Versiones para escuelas, familias y profesionales
Los investigadores, a través de Neurekalab, están colaborando con escuelas de Cataluña y de otros lugares del Estado siguiendo el modelo finlandés, que apuesta por dotar a los centros educativos de herramientas para la detección y la intervención tempranas. En este marco, el equipo del proyecto ha desarrollado un juego serio que se adapta fácilmente a la tecnología presente en las aulas (ordenadores, portátiles y tabletas) y que permite que cada niño siga, de forma autónoma, su propio ritmo de aprendizaje.
Los investigadores subrayan que la herramienta no sustituye la metodología que utilizan las escuelas para enseñar matemáticas. «Cada centro trabaja con el método que mejor se ajusta a sus necesidades, y nosotros les ofrecemos una herramienta de cribado para obtener un perfil cognitivo y una herramienta específica para mejorar el rendimiento», aseguran.
Además, han creado una versión para familias, para que los niños puedan trabajar de forma autónoma desde casa, y una versión para profesionales que los ayuda en el diagnóstico de la discalculia. «Hay que tener en cuenta que se trata de un trastorno del neurodesarrollo que, en ocasiones, queda camuflado por otros diagnósticos como el de TDA(H) o la dislexia», apunta Serra Grabulosa.
En paralelo, el investigador destaca que también han desarrollado herramientas de cribado y de intervención en las dificultades lectoras. «Junto con la evaluación de la atención y de la memoria de trabajo, Neurekalab ofrece una herramienta de evaluación cognitiva para toda la educación primaria», concluye.