El consumo de frutas y verduras es fundamental especialmente en los niños para garantizar un crecimiento y desarrollo físico y mental saludable. Estos grupos de alimentos aportan vitaminas, minerales, fibra y agua, fortaleciendo el sistema inmunológico, previniendo la obesidad infantil y enfermedades crónicas, mejorando la digestión y potenciando el rendimiento escolar. Del mismo modo, se sabe que el consumo de pescado es fundamental para el correcto desarrollo del cerebro de los menores, mejorando la estructura neuronal e influyendo en el rendimiento académico, al tiempo que favorece el crecimiento y el desarrollo óseo y muscular.
Pero, ¿puede el consumo de estos dos grupos de alimentos tener algún tipo de influencia en la salud mental de los menores? Eso es precisamente lo que ha analizado un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte-INEF de la Universidad Politécnica de Madrid y la respuesta puede que te sorprenda. Y es que los resultados del trabajo muestran que un consumo frecuente de frutas, verduras y pescado entre los menores, reduce de manera significativa su salud emocional.
“El objetivo principal fue analizar si dos hábitos dietéticos sencillos y fácilmente comunicables —consumir verduras al menos dos veces al día y pescado dos o tres veces por semana— se asocian con un menor riesgo de baja calidad de vida relacionada con la salud en escolares”, explica Alicia Portals-Riomao, investigadora del grupo ImFINE y una de las autoras del trabajo que forma parte del proyecto ASOMAD (Actividad Física, Sedentarismo y Obesidad en la ciudad de Madrid), un estudio longitudinal que examina múltiples dimensiones de la salud infantil —alimentación, actividad física, bienestar emocional y factores socioeconómicos— en el contexto posterior a la pandemia de COVID-19.
Como objetivos secundarios, los investigadores midieron el efecto combinado de ambos hábitos, su independencia respecto a otros factores como actividad física, tiempo de pantalla o nivel socioeconómico, y la robustez de los resultados considerando la calidad global de la dieta y distintos modelos estadísticos.
Para ello, emplearon los datos de una cohorte urbana amplia, con varias olas de recogida de datos entre 2020 y 2023, lo que permite analizar la evolución de la salud infantil tras la pandemia y considerar factores sociales, conductuales y ambientales de forma integrada.
“Los resultados muestran que tanto el consumo frecuente de verduras como el de pescado se asocian de forma independiente con una menor probabilidad de bajo bienestar emocional en escolares. En concreto, los niños que consumían verduras al menos dos veces al día o pescado dos-tres veces por semana presentaron menor riesgo de baja calidad de vida relacionada con la salud”, añade el Dr. Augusto G. Zapico, Profesor Titular del Departamento de Salud y Rendimiento Humano e Investigador Principal del Estudio. “El efecto conjunto de pescado y verduras fue positivo, aunque no estrictamente aditivo, lo que sugiere la influencia de múltiples factores en la salud emocional infantil”.
¿Qué pasa con el deporte?
El trabajo también muestra la influencia de la práctica regular de actividad física que mostró un efecto protector, mientras que un mayor tiempo de pantalla se asoció con peor bienestar percibido.
Para los investigadores, la principal ventaja de este trabajo que ha sido publicado recientemente en la revista internacional Children radica en que sus hallazgos identifican objetivos dietéticos concretos, asequibles y fácilmente trasladables a entornos escolares y familiares, que podrían contribuir a mejorar el bienestar emocional infantil junto con la promoción de actividad física y la reducción del sedentarismo digital.
“La investigación aporta evidencia útil para el diseño de programas de salud pública, políticas educativas y estrategias de promoción de hábitos saludables en población infantil, especialmente desde una perspectiva de equidad social”, concluyen.
El proyecto ASOMAD cuenta también con la participación de la Red EXERNET; CIBEROBN-Instituto de Salud Carlos III y el Ayuntamiento de Madrid a través del Área Delegada de Deportes.
Link al artículo:
https://www.mdpi.com/2227-9067/13/1/56