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News Release
La sobrepesca supone una amenaza para la supervivencia de las aves marinas
28 February 2012
Institut de Recherche pour le Développement (IRD)
Alcatraces, gaviotas, frailecillos, pájaros bobos... todas las aves marinas corren la misma suerte: cuando las reservas de pescado descienden por debajo de un tercio de su capacidad máxima, el número de polluelos cae en picado. Esto es lo que acaba de revelar un estudio internacional(1) sobre la relación presa-depredador en siete ecosistemas marinos de todo el mundo, publicado en Science y coordinado por Philippe Cury, investigador del IRD. Gracias a cerca de 450 años de observación, el equipo de investigación ha comparado la evolución de la abundancia de peces y del éxito reproductor(2) en 14 especies de aves costeras. Estas últimas se alimentan principalmente de sardinas, anchoas, arenques, gambas... que son víctimas de la sobrepesca. Por debajo del umbral crítico de un tercio de la biomasa de peces, las aves, y el equilibrio de todo el ecosistema, están amenazados.
Por último, estas investigaciones ofrecen una cifra de referencia para una gestión sostenible de los peces, con vistas a preservar estas poblaciones de aves, a menudo en peligro, y mantener la buena salud de los medios marinos.
Desde el Ártico hasta la Antártida y desde el Atlántico hasta el Pacífico, cuando la abundancia de peces disminuye, las aves marinas dejan de reproducirse. Si bien otros estudios anteriores habían establecido este vínculo entre la disponibilidad de alimentos y la tasa de reproducción de las aves, un nuevo estudio internacional(1) acaba de hacer un importante descubrimiento. Coordinado por Philippe Cury, investigador del IRD, y publicado en la revista Science, éste revela la existencia de un umbral crítico de reservas de peces, por debajo del cual se quebranta el equilibrio de las aves.
Un tercio: el límite que no se debe superar
Alcatraces, golondrinas de mar, frailecillos, gaviotas, pájaros bobos... especies de todo tipo; si las reservas de peces descienden por debajo de un tercio de su capacidad máxima, el número de polluelos cae en picado. Y esto ocurre sea cual sea el lugar del planeta. De hecho, cuando la cantidad de sus presas es insuficiente, el éxito reproductor(2) de las aves marinas se reduce drásticamente. Sin embargo, por encima de este umbral, la tasa de reproducción de las aves no aumenta. Una mayor abundancia de alimentos no tiene el impacto esperado, ya que intervienen otros factores limitadores como, por ejemplo, la saturación de las zonas de nidificación.
Al poner de relieve un esquema tan extraordinario, estos estudios corroboran de forma empírica, es decir, a partir de datos y no de modelos, que los ecosistemas responden a largo plazo a leyes comunes. Hasta ahí, este principio fundamental para el estudio de la vida seguiría siendo teórico. De hecho, por primera vez, los científicos han establecido un modelo presa-depredador basado en observaciones reales en el medio marino.
Cerca de 450 años de datos
El equipo de investigación ha comparado, en todo el planeta, la evolución de la biomasa de los peces y del éxito de reproducción de las aves marinas, durante casi 450 años. Para realizar este metaanálisis, los científicos se han centrado en 14 especies de aves de siete ecosistemas de todo el mundo. Las especies elegidas se alimentan principalmente de sardinas, anchoas, arenques u otros pececillos costeros, también capturados por los pescadores y que sufren una importante presión. Cada ecosistema ha sido estudiado en períodos de entre 15 y más de 40 años: el estudio revela que son necesarios trece años de lectura de media para tener una idea veraz de la abundancia máxima de peces en un ecosistema.
Es la primera vez que se han reunido tantos datos sobre las relaciones presa-depredador durante un período tan largo. Los investigadores destacan que esta formidable cantidad de datos ha podido ser recopilada gracias a la estrecha colaboración entre los científicos del norte y del sur. Para revelar y recopilar este material de gran calidad, decenas de investigadores han dedicado, en ocasiones, toda su carrera a estos estudios.
La sobrepesca supone una amenaza para los ecosistemas
Este estudio demuestra que la sobrepesca pone el peligro la supervivencia de los depredadores superiores, como las aves. Éstas entran en competición directa con los pescadores: tanto unos como otros consumen unos 80 millones de toneladas de pescado al año. Utilizados para la producción de harinas y aceites para la acuacultura, los pequeños peces costeros (sardinas, anchoas, arenques, capellanes...) representan más del 30% de las capturas mundiales en la actualidad. Frente a una demanda global creciente, estos resultados por fin ofrecen una cifra de referencia para una gestión sostenible de los peces, con vistas a mantener las poblaciones de aves marinas a largo plazo.
Estas últimas son uno de los mejores indicadores de la buena salud de los ecosistemas marinos, que la Comisión Europea, en especial, desea caracterizar, y constituyen uno de los parámetros más fáciles de medir. Estas aves figuran entre las especies en mayor peligro, debido a la falta de alimentos, pero también al cambio climático y a la destrucción de los hábitats costeros, ya que aquí también entran en competición los humanos por el espacio en la zona litoral.
Determinar las relaciones clave entre los depredadores y sus presas es esencial para comprender la dinámica de los ecosistemas. Hasta la fecha, las instancias internacionales disponen de pocas herramientas ecosistémicas para controlar y limitar la actividad de las pesqueras. Si bien el umbral de un tercio propuesto por este estudio no se considera una regla estricta, puede servir como punto de referencia para las políticas de gestión de la pesca.
Redacción – Gaëlle Courcoux y Bintou Bonkoungou
Notes :
(1) Estos estudios han sido realizados en colaboración con investigadores de las universidades de St Andrews y Glasgow, en el Reino Unido, del Ifremer, del Norwegian Institute for Nature Research, del Department of Environmental Affairs y de la Universidad de Ciudad del Cabo en África del Sur, del British Antarctic Survey, de la Universidad de Estocolmo en Suecia, de la Universidad de Columbia británica en Canadá, del Alaska Science Center y del Farallon Institute for Advanced Ecosystem Research en EE.UU., y del Ministerio de Pesca y Recursos Marinos de Namibia.
(2) El éxito reproductor es la capacidad de los individuos de una especie para reproducirse. Se mide por el número de polluelos que sobreviven.
http://es.ird.fr/la-mediateca/